Capitulo II PARTE I
Estaba sentada disfrutando mi almuerzo, al menos no se parecía a la cena de mamá y eso me agradaba mucho, seguía intigrada del porque Jesús se había retirado de la mesa, me quedaba claro que no le agradaba para nada... pero porque, sería por que lo vi besando a una chica, pero para que se preocuparía, yo no diría nada, por Dios, es mi primer día en esta escuela, y para ser sincera, esperaba que me fuera mejor hoy... después de esto... no me quedan muchas ganas de venir... prefería diez mil veces el internado que este desastre de selva... sumida en mis pensamientos... Jesús se apareció delante de nosotros, y dirigiendose a mi, me dijo: Sabes que... eres tú la que te tienes que largar de aquí, yo no...
Yo: En primer lugar, no debiste irte de la mesa, de verdad no entiendo la razón de porque te fuiste...
Jesús: Callate Alberttini, te aseguro que nadie quiere escucharte a ti... así que largo...
No debo negar que soy educada, pero no podía contenerme más, soy un ser humano, no soy de hierro, era demasiado para un solo día, así que decidí olvidarme de la niñita buena...
Yo: Sabes que idiota, si hay que tiene que escucharme aquí eres tu grosero... que te hice, tienes problemas, hay diez mil formas de tratar a una forma y esto segura de que esa no es la correcta, es mi primer día aquí y no te he hecho nada para que me trates así...
Jesús: Sabes que pasa Alberttini, quieres saberlo, bien... odio a las niñitas educaditas que se la tiran de santas... a la final son más calientes que una misma puta de barrio... conozco las de tu clase sabes, conmigo no tienes que aparentar, vamos de una vez al rodeo no... se lo que quieres... no tienes que disfrazarte en esa imagen de niñita buena que para nada te queda...
Estaba a punto de matarlo... no me dispuse a aguntar mas... pero ocurrió algo peor que eso... el se acercó a mi, me tomó por la cintura, yo hacia fuerza pero no podía soltarme, fue entonces cuando el muy idiota me dijo:
Deja de hacerte la santurrona niñita, sabes perfectamente que estas buena y te aprovechas de ello... arriba hay un baño... y además, estas bien bonita... y podríamos pasarla bien... total, a las niñitas de los internados le gusta que le den o no... a la final eres más puta que todas...
No podía creerlo, no pensaba que un ser humano llegara a tanto... el en ese momento me solto y yo me dispuse a darle una buena cachetada... y le dije: mira imbecil, aqui el que menos puede hablar de calentura eres tu o me equivoco... soy nueva aquí y ni me conoces, no se porque me tratas con tanta confianza, eres un idiota animal
Jesús: pero como te gusta que lo sea no, te apuesto que mas leoncita eres tu
Yo: no te soporto, me tienes arta...
Jesús: queria verte enfadada alberttini, me parecía imposible... estoy midiendo hasta donde eres capaz de llegar...
En ese instante, llego un profesor... estaba anodadado con el farfullo que se había formado...
Profesor: Rodrígues, a la seccional
Jesús: Alberttini empezó
Yo: no es cierto, el fue el que inicio todo...
Profesor: no se preocupe señorita, estuve mirando lo ocurrido, era logico que usted reaccionara así...
Jesús: vio lo que vio y usted la defiende... pero si es una put....
Profesor: Jesús, no se exprese así de su compañera, este comportamiento es intorelable, sonó la campana, entramos a clases y no pude poner atención al pensar en las cochinadas y en las propuestas indecorosas de Jesús... a la final el había logrado en mí algo que nadie más pudo hacerlo hasta ahora, sacarme de mis casillas, se controlarme muy bien y no se que me paso... eso no me agradaba, nunca he tenido esa aptitud...
El día se había acabado y llegue a mi casa... mamá me preguntó: Que tal tu primer dia cariño... me quede sin palabras, no podía responderle y mucho menos iva a contarle lo que había pasado... así que le respondí con una sonrisa finjida: Genial mamá... subiré a mi cuarto, tengo tarea... Subí, me cambie e hice mis deberes, ordene mi cuarto y me dispuse a leer un libro muy bueno de Gabriel García Márquez, en fin, de hecho no pude concentrarme en el libro, por Dios, porque Jesús pensaría así de mi, nunca he hecho nada malo... en serio... nada... ni he tenido sexo, ni me he emborrachado, no he fumado nada, en fin, era la típica niñita buena, por eso me odiaba... no podía creerlo... me acordaba de la forma en que me miró cuando lo descubrí en su faena, estaba sorprendido... pero extrañado, nunca pude descifrar lo que quería decirme su mirada.